
Interesante punto de vista que da The Economist en este artículo sobre el papel de Netflix, que no deja de ser una empresa norteamericana, en el impulso de una Unión Europea con una ciudadanía más cohesionada.
Y es que, como bien comentan, ya hay algo más entre la Champions League y Eurovisión: Netflix. En este sentido, producciones europeas están consiguiendo ser las más vistas, no sólo en su país de origen, también en el resto de la Unión y de forma simultánea.
El sentimiento de pertenencia se puede forjar de múltiples maneras que afectan de forma directa en los ciudadanos, muchas son ampliamente conocidas y gozan de la simpatía de la mayoría, citando dos de las básicas: la libertad de movimiento de personas y bienes o el programa Erasmus.
En el ámbito de las TI, también la Unión Europea ha impulsado medidas que ayudan a fortalecer ese sentimiento. El fin del roaming, que ha supuesto la eliminación de los sobrecostes que conllevaban utilizar la voz y datos fuera del país de origen pero dentro de la UE, aplaudido por todos. Digno de mención, aunque menos conocido, es la unificación de los precios del comercio electrónico para aquellos operadores transnacionales. Algunos, como Valve, no pensaron que esto fuera muy en serio y siguieron aplicando precios diferentes en su plataforma de adquisición de juegos “Steam”, algo que no gustó nada a la Comisión Europea, que les impuso una multa -junto a diversos editores de juegos- de 7,8 millones de euros.
Abundando en las plataformas de video bajo demanda y el mercado único, aún falta por resolver la necesidad de unificar el catálogo de las mismas en todo el territorio europeo y dejar de aplicar el bloqueo geográfico, que siguen amparándose en los diferentes acuerdos de distribución que protegen la propiedad intelectual. Parece poco coherente que se persigan prácticas como las de Steam, que no deja de ser contenido mayoritariamente digital, mientras que las VOD pueden ofrecer catálogos diferentes, según el país de procedencia de tu cuenta.
No obstante, y sin lugar a dudas, la UE se la juega ahora en la campaña de vacunación. Eso es lo importante.